Reentrada
Cuidado con la reentrada, irás dando botes.
Eso decía el bueno de Marty McFly al término de Regreso al Futuro, dando consejo a Doc Emmet Brown sobre los viajes en el tiempo, ya que la suerte quiso que el primero en expreimentarlo fuera él, y no el científico.
Este blog ha quedado dejado de la mano de dios durante tres años. Nunca fuí constante... nunca pensé que tuviera nada interesante que contar a nadie, pero siendo como soy un individuo pasional me animé a hacerlo. Acabo de leer la bienvenida a este blog, y leo eso precisamente, lo de que "nunca fui constante", tal como lo dije en 2006. Esto se ha revelado como cierto en los últimos tres años.
Ni retos, ni amores, ni grupos de rock and roll he conseguido mantener sin que una u otra cosa me absorbiera tarde o temprano, y me obligara a enfretnarme a un Alberto distinto del que conozco. Los cambios me asustan, he de admitirlo.
No obstante, realicé cambios, asumí retos. Monté una empresa, peleé... Defendí el amor, me estrellé; canté en una banda de rock, me agotó, les agoté. Necesitaba romper con todo y hace siete meses marché a Madrid, la gran capital... donde aún busco mi oportunidad.
Con motivo de la Feria de Abril he vuelto a Sevilla, y como cada vez que vuelvo aquí, tengo la sensación de que el pasado se apodera de mí. Viejos acordes, antiguos amores, surgen de los rincones como queriendo atraparme. Con miedo, me he apartado de la muchedumbre, no he pisado apenas la Feria. Este fin de semana he bebido, reído, llorado y también he regalado caramelitos a chicas sin nombre, pero siempre rodeado de mis amigos del alma, que siguen y resisten mi amistad contra viento y marea. Y hoy, un día sin nada que hacer, he investigado el propio rastro que dejé en Internet hace ya tres o cuatro años.
Ha pasado el tiempo y la nostalgia me embarga al entrar en este y otros blogs, y al leer cómo escribía sobre trivialidades haciéndolas parecer grandes gestas. Dios sabe si volveré a escribir aquí más allá de un solo post. Dios sabe si seré constante esta vez. Pero me apetecía hacer una reentrada, que como a Marty McFly, supone un salto temporal hacia el pasado. Hacia un pasado que ya empieza a ser lejano. No es ese pasado reciente del que huí hacia Madrid. Los sentimientos que he podido leer en este post, ya no me afectan:
Elisa Oliver ¡Realmente quise a esa chica, demonios! Muchas mujeres han entrado y salido de mi vida desde entonces, y es curioso como el tiempo me hizo olvidar a Elisa. Hace poco la encontré por casualidad enFaceBook, la saludé cordialmente y me alegró su respuesta amigable y conciliadora.
El Dragon Verde; ciertamente fue una época muy agradable. Todo el mundo nos trataba bien y demás, pero el amor y las relaciones comerciales no son buenas compañeras y un tormentoso affaire de un (por aquel entonces) buen amigo mío con una camarera, dio con todo al traste.
RSU y el estreno en Avilés: Otro ejemplo de cómo entran y salen de tu vida gente y hechos importantes, que con el paso del tiempo se disuelven en la bruma, dejando paso a nuevas personas, nuevas experiencias. A decir verdad, RSU fue el inicio de muchas cosas y un paso más en una andadura hacia lo profesional que no parece tener fin, pues a día de hoy, continúa.
Dos cosas permanecen igual: Mi amor por el cine y mi devoción hacia el rock and roll. Pero he expandido mi mente y me he vuelto más receptivo, o al menos eso creo. Es el momento de continuar donde lo dejé, pero... por cuanto tiempo? No lo se. Saludos a todos de nuevo, si es que hay alguien al otro lado del silencio.


