Publicidad:
La Coctelera

28 Marzo 2006

Truman Capote, de Bennet Miller

Siempre he pensado que el discurso fílmico, al margen de todas sus influencias, debe funcionar por si mismo, ha de digerirse sin prestar atención a otras fuentes. La historia ha de funcionar por si misma, salvo en contadas ocasiones, como en filmes históricos en los que conviene tener presente el contexto.

Concretamente, yo no conocía casi nada del señor Capote antes de ver la película, tan solo algunas pinceladas ofrecidas por la publicidad de la misma en los medios.

En cualquier caso, siendo una película nominada a los Oscar, me decidí a verla. No discuto que Phillip Seymour Hoffman ofrezca una gran interprtación, ni el buen gusto escenográfico, la fotografía, etc…

Sí, toda la amalgama técnica funciona, como siempre en el buen cine americano, sin fisuras y de manera espléndida.

El problema está en el guión. Si el filme es fiel a la vida de Capote, esta debió ser muy aburrida, puesto que aburrido es el filme. Es una historia lineal hasta decir basta, no hay puntos de giro, no hay sorpresas, no hay confirmación de hipótesis porque estas ni siquiera se plantean.

Se le presuponen al espectador mucha competencia e información previa al visionado, porque, a pesar del mimetismo de Hoffman, el personaje de Capote no está nada definido. ¿Quién es este hombre? ¿Cómo fue su infancia? ¿Qué le hace actuar como lo hace? ¿Cuáles son sus motivaciones? ¿Se siente realmente atraído por el más joven de los asesinos? Profundicemos un poco más.

La poca información nueva que nos proporciona la cinta a lo largo de su desarrollo, era ya, a la mitad del filme, casi irrelevante, no me importaba en absoluto la vida de aquellas tristes personas; asesinos, escritores despiadados... Los pretendidos momentos álgidos fueron para mí poco más que lecciones de cine sobre “cómo hacer tal, cómo hacer cual”. Lo dicho, una técnica muy refinada con un guión muy pobre y que da por sentado cosas que jamás deberían darse en el cine.

Un ejemplo: la primera vez que vi Casablanca, yo era un chaval y no sabía nada de la II Guerra Mundial, sin embargo, disfruté como lo que era: un enano. ¿Por qué? Por que la historia funciona por si misma.

Sin embargo, Capote no atrapa, no cautiva. Es lineal, hierática, sobria hasta volverse gris y arrugada. Prefiero con mucho, Brokeback Mountain.

Saludos.

servido por zingamo 3 comentarios compártelo

3 comentarios · Escribe aquí tu comentario

jsoninternauta

jsoninternauta dijo

Hola, zingamo.
He leído tu contestación y le he dado respuesta en mi blog, allí te explico por qué.
Bueno, pues ya estás embarcado en lo que todos.
Ya sabes, a publicar lo que se pueda.
Un saludo.

28 Marzo 2006 | 08:28 PM

S'S

S'S dijo

Tambien tuve esa sensacion a frustracion de la biografia ambigua de Capote, sin duda, compruebo, que las adaptaciones de los buenos libros al cine resultan siendo un fiasco...

30 Marzo 2006 | 04:35 AM

Luis

Luis dijo

Estoy más o menos de acuerdo contigo. Yo también me aburrí, si bien Hoffman está fenomenal. Te invito a leer mi crítica, luego me comentas. Un abrazo.

2 Abril 2006 | 12:14 AM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Cínico, pedante, rastrero... eterno protagonista de un western crepuscular. Aquí solo servimos whiskey..., y ya van Counter
Hit Counters

Fotos

zingamo todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera